Cierra los ojos

Cierra los ojos y no lo abras, no mires, dame la espalda y camina en línea recta. Es mejor que no veas a mis sueños destruirse en pedazos, mejor no veas agonizar mis ilusiones, prefiero que no me mires a los ojos mientras su brillo desaparece, ni escuches a mi corazón latir cada vez más despacio. No quiero que me veas consumirme por dentro, ni las cenizas que quedarán de mi, ni que escuches como se me acaba lentamente el aire.

Olvídame como a aquel sueño hermoso que una vez que despiertas no recuerdas más, como a esas canciones que escuchas en la radio y nunca recuerdas su nombre ni su letra, como al bello ocaso que uno a veces olvida que existe. Pero no lo vuelvas a ver; si tenemos suerte, el atardecer para mi habrá llegado.