Lo normal. Lo normal es que la vida a uno se le vaya, y no pase nada; que vea pasar a los amigos, los hijos y los nietos de los amigos, y no pase nada; que cada quien permanezca en el lugar en el que nació, el mismo de su padre y el de su abuelo: que el nieto del pobre siga siendo pobre, el nieto del oprimido siga siendo oprimido, el nieto del criminal siga siendo criminal, y no pase nada.
Los monos bombardean y los negros nos dejamos bombardear; los hombres mandan y las mujeres obedecen; los tipos pinta venden calzoncillos, las flacas perfumes, las marcas de calzoncillos venden tipos pinta y las de perfumen flacas, los niños sueñan y los adultos les aplastan los sueños. Los duros roban, y la culpa es del resto, de nosotros, los que hemos sido convencidos de que somos brutos, de que no es robar sino una forma inteligente de hacer negocios, entre gente inteligente. No pasa nada, y para qué va pasar si es lo normal.
No es lo normal, en cambio, los maricas con maricas, las lesbianas con lesbianas, los musulmanes, los filósofos, los altruistas, los ateos, los negros con los blancos, la gente que lee, los que aceptan la insignificancia del ser humano, los pobres con los bonitos, los que no son egoístas, los pacifistas, los que aman al prójimo, los tolerantes, los que buscan la verdad. No es normal eso, y es normal que no sea normal.
Tampoco es normal que yo diga que, excepto una o dos cosas, no hay realmente nada que me haga sentirme orgulloso del lugar donde nací. No es normal porque lo normal es ir por la vida sacando pecho de no haber hecho nada, porque los demás tampoco han hecho nada excepto sacar pecho. Gabo dijo lo mismo y le dijeron que entonces lárguese de acá que igual usted no ha hecho nada por el país. Se lo dijeron otros que verdaderamente no han hecho nada por el país ni por ellos mismos; pero es normal porque ellos sí sacaban pecho y Gabo no.
Todo eso es lo normal. No soñar, dejemos así, no cambiemos nada, para qué si así estamos bien, igual todos estamos jodidos, trabaje más bien, de ocho a cinco, a celebrar que hoy es viernes, y es viernes porque nos dijeron que hoy es viernes y nos dijeron cuando hay que trabajar y cuando hay que descansar, y es normal que nos digan lo que hay que hacer; ya pagaron entonces qué carajo. Así estamos bien, nosotros acá, todos jodidos, huy no invite a esa gente que esos tipos son raros virgen santa.
Pero es que la vida es corta, y es una, y es tan insignificante que no hay nada que perder y todo que ganar, y asimismo, el mundo está vuelto mierda, y si no se hace nada, que es lo normal, pues lo normal es que no pase nada tampoco. Entonces uno tiene la opción de llevar una vida para que pase algo, y lo primero que pasa, pasa dentro de uno, y cuando eso pasa, ya pasó algo, pasó algo que valió la pena, y ya la vida nunca vuelve a ser normal.


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